Césped artificial

Debido a sus beneficios y apariencia, el césped artificial ha llegado a ser el favorito de muchos en casa: áreas de recreación, arenas deportivas, decoraciones comerciales  entre otros. El césped artificial se constituye de fibras químicas y  sintéticas, elaboradas con el propósito de “sustituir “en lo posible al césped natural, ya que este actúa como cuna de insectos y roedores además de que requiere de un cuidado constante y permanente como riegos, podas y para qué mencionar la gran cantidad de  alergias de los cuales son causantes.

Con césped artificial se evitan muchos dolores de cabeza, él se adecúa sobre cualquier superficie para su instalación, es ignífugo, seguro para nuestros hijos o mascotas y finalmente aporta mucho a interiores o exteriores.

El lugar para ubicar el césped artificial lo definirá su categoría, aquí verás algunas de ellas.

  • Césped artificial para jardín: Lo ideal es que la fibra sea lo más alta posible, para que la semejanza a uno natural sea convincente incluso para los que tienen ojo de águila.
  • Césped artificial para alrededores de piscinas o  terrazas: Se aconseja que el tamaño de la fibra esté en el rango de los más  cortos, para que exista mayor seguridad al  andar y facilidad  para su limpieza diaria. En relación a su textura, mientras más firme sea, habrá mayor garantía de su calidad y durabilidad.
  • Texturas: El césped artificial de texturas suaves y delicadas no se recomienda para uso en  exteriores sino como  decoración o aplicación en interiores. El cuidado del césped artificial generalmente requiere sólo de aspirado y barrido con rastrillo, y un lavado con agua a presión para arrastrar el polvo y los sólidos.

¡Ambientar al menos un espacio en casa resulta increíble!